¡Hola, Bienvenidos!

¡Hola amigos!


Me llamo Alicia. Os abro encantada las páginas de este blog. ¡Bienvenidos!

La cocina para mí es entretenimiento, un motivo para relajarme, expresarme, experimentar y hacer disfrutar a quienes prueban mi comida; incondicionales mi familia y amigos (siempre muy agradecidos), tengo motivos para poner pasión en cada uno de los platos que hago, ojalá logre transmitírosla.


Lo dedico a mi madre.

miércoles, 21 de febrero de 2018

MUSLOS DE POLLO CON CARAMBOLOS EN SALSA DE LIMAS






  
Apuesto a que este plato os va a gustar. Sorprenderá sin duda, pero luego, una vez que lo hayáis probado, la mayoría diréis que ese sabor no os es desconocido, que está presente como un recuerdo en vuestras papilas gustativas. En probándolo pronto averiguaréis de qué otro plato o tipo de preparación hablo. Ahora no diré nada. Voy a esperar para que me lo digáis vosotros ;) ¿Lo probaréis?

Hay ocasiones en las que me veo "presionada" para consumir la pequeña producción de nuestro huerto. Da pena dejar que los frutos tan especialmente mimados se pierdan por falta de uso. Allí crecen, entre otros, dos arbolitos que se exceden regalándonos frutas. Esos generosos (algunos más), hoy protagonistas indiscutibles, son la lima y el carambolo (tengo debilidad por la generosidad), se ve que encontraron su sitio y son felices. Así que aquí me tenéis inventando dónde ponerlos y cómo darles salida para ser agradecida con ellos.

Veréis algunas recetas más en las que me esmeré tratando de sacarles partido, todo sea por "una buena causa".

Las limas las podéis comprar fácilmente en el mercado, no así los carambolos, que no son fáciles de encontrar y alcanzan precios altos. Teniendo en cuenta esto, no va a pasar nada si prescindís de ellos en esta receta, un mal menor que no añade ni quita esencia al plato. Sí tengo que reconocer que el sabor que aporta medio dulce, medio ácido le va muy bien, a mi parecer, puede que sustituirlos por piña fresca haga un favor a su ausencia. De todas maneras adorna el plato y lo hace atractivo ¿No pensáis lo mismo?

Ingredientes:

- Muslos de pollo 8.
- Carambolos 4-5.
- Jengibre rallado 1 cda.
- Salsa Lea & Perrins o Worcestershire 2 cdas.
- Salsa de soja oscura 2 cdas.
- Caldo de pollo ½ litro, + si se necesita.
- Zumo de 2 limas.
- Puerro grande 1.
- Ajos 2 dientes.
- Aceite de oliva.
- Sal y pimienta negra en grano.

Elaboración:

Rehoga en 4 cdas, de aceite los ajos y el puerro bien picaditos. Ralla en jengibre encima.



En cuanto reblandezcan añade los muslos desprovistos de su piel y salpimentados ligeramente. Sofríe a fuego medio girando las piezas durante cinco minutos. Incorpora el zumo de las limas, la pimienta, el caldo de pollo y las dos salsas. Cuece hasta reducir. Cinco minutos antes de servir agrega los carambolos en rodajas.


Sirve caliente.


Es importante:
Si habéis decidido seguirme en el blog me gustaría que me dejaseis al menos un comentario para poder acceder al vuestro a través de él y hacer lo mismo con vosotros. Lo he intentado en algunos casos pero no llego de ninguna otra manera. Hace tiempo que estoy detrás de decíroslo, de hoy no quiero que pase. Si alguien cree que no lo sigo porque no quiero, no piense que es así, es por eso. Muchas gracias. Un beso grande amigos y compañeros.



miércoles, 14 de febrero de 2018

CORAZONES DE ALCACHOFA REBOZADOS






Me gustan las alcachofas y me gustan los rebozados, pero no todos. Siempre una capita más bien fina recubriendo; si ese rebozado se convierte en una bola tremenda imposible de masticar, y además queda empapada en aceite, no contéis conmigo después del primer bocado, jjj.

Me alegró descubrir una forma deliciosa de rebozar, cogiendo ideas de un lado y de otro. Al final di con la tecla y me puse a experimentar con todo aquello que se me ocurría iba a estar ¡para comérselo!  :)  ¿Que queréis que os cuente cómo quedan estas alcachofas? ¡No os lo puedo contar! Tenéis que comprobarlo vosotros mismos.

Uno de los secretos está en mezclar, en proporción, doble de harina de repostería con la mitad de harina de arroz, o sea dos de harina de repostería por una de arroz ¡a ver si me aclaro! Otro secreto es que la pasta obtenida esté muy fría para lo que deberemos poner la cerveza casi helada.

Hoy me decidí por alcachofas, hay que aprovecharlas en su tiempo. Pero hoy el proceso de arreglo de las alcachofas lo hice diferente del habitual (he probado en otras ocasiones y había salido contenta). Interviene el microondas de nuevo.

Os voy a contar cómo lo hago: lavo muy bien las alcachofas debajo del grifo, tal como lo haríamos si se tratara de lechuga, abriendo entre hoja y hoja, sin romperlas. Sacudo el exceso de agua y las pongo en un bol apto para microondas. Tapo con film y punzo con la punta de un cuchillo en varios sitios para abrir orificios de salida del vapor. A 800 W, las tengo de un lado 6 minutos, las giro y las pongo 6 minutos más. Dejo que templen y luego las limpio desprendiendo fácilmente las hojas duras, que al tirar suavemente me dejan al descubierto, pelados, los rabitos. Las puntas duras las corto con unas tijeras sin dificultad. Perfecta cocción y sin ennegrecerse. Después, apuráis de hojas como os guste. Podéis optar por guardar los tallos para echarlos en un arroz y dejar sólo los corazones para el rebozado.

De sobrar pasta del rebozado, sin problemas, seguro que idearéis cómo gastarla. Trozos de huevo cocido, rodajas de chorizo, langostinos y gambas, mejillones, otras verduras...

 
Ingredientes:

- Alcachofas 12.
- Harina de trigo de repostería 6 cdas. soperas.
- Harina de arroz 3 cdas. soperas.
- Levadura química ½ cda. sopera.
- Sal un pellizco.
- Huevo 1.
- Cerveza muy fría.
- Aceite de girasol para freír.




Elaboración:

 

Bate el huevo, mezcla las harinas, la sal y la levadura e integra. Vierte la cerveza poco a poco mientras controlas el espesor deseado, deberá quedar una textura y densidad similar a unas natillas. De quedar algunos grumos usa la batidora. Tapa la pasta con film y guárdala una hora en el frigo.








Calienta el aceite, sin que se arrebate, sumerge las alcachofas en la pasta, escurriendo el exceso (buena idea es sacarlas con un tenedor) y ponlas a freír. Gira para que se doren al parejo y las pones sobre papel de cocina. 






Sirve calientes con un poco de sal por encima.

  

"Se la debía" a Marisa de Thermofan. Su tortilla espectacular de batatas o boniatos. Muchas gracias por la receta, querida amiga y compañera.






miércoles, 7 de febrero de 2018

SOPA DE CEBOLLA RÁPIDA ¡Y FLAN!






No creo que nadie me diga que con el tiempo que tenemos no le apetece una sopa caliente.

Si os la pongo fácil, mejor aún, pero... ¿y si os la pongo además económica?

Alguna vez os he comentado que uso el microondas con cierta frecuencia para ayudarme a acelerar el cocinado. Y es eso lo que hago con esta sopa. No tengáis miedo a usarlo, para calentar leche y limpiarlo se queda muy pobre su uso.

En ésta y una próxima receta veréis cómo gestionar el tiempo con la ayuda del menospreciado instrumento.

Esta sopa está buena, buenísima, mal que yo lo diga, pero si no os lo digo me quedará en la consciencia no haberla compartido con vosotros, ustedes, jjj. Si recién hecha está así, mejor lo está al día siguiente. Os sabrá... a poco.

Ingredientes 3-4 personas:

- Cebollas dulces 3.
- Pastillas de carne 2.
- Azúcar 2 cdas, soperas.
- Pimienta negra recién molida.
- Aceite de oliva 3 cdas.
- Sal.
- Agua litro y medio.
- Mantequilla 1 cda, (opcional).

Guarnición: Queso fresco de cabra y tostaditas de pan.

Elaboración:

Pela las cebollas y córtalas en láminas finas. Ponlas en un recipiente apto para microondas. Salpimenta discretamente y riega con aceite de oliva. Introduce el recipiente, tapado con film y agujereado, y dejas que la cebolla cueza seis minutos a 800 W, parando a la mitad y girando su posición.



Mientras, pon una cacerola al fuego con el azúcar, y unas gotas de agua para humedecerla, y haz un caramelo tostado (sin tocarla en ese tiempo y procurando que no se queme). Después de estar dorado el azúcar seguirá tostándose, debes tener en cuenta eso. Controlarás mejor si el fuego no está alto).

Vuelca la cebolla sobre el caramelo después de un par de minutos (para dar tiempo a que se temple el caramelo y no corras riesgo de salpicarte). Añade el agua, las pastillas de carne, y la mantequilla si decides ponerla.  Deja cocer cinco minutos.


Sirve acompañada, si gustas, de tostadas finas de pan y daditos de queso fresco de cabra.



FLAN DE MANZANA


Como imagino que algunos queréis hacer el flan de manzana que os dejé en Instagram os paso la receta enseguida y sin mucha literatura más, os cuento lo que le puse:


3 manzanas reinetas. 150 gr de azúcar moreno. 100 g. de azúcar blanquilla para caramelizar el molde. 3 Huevos L. ½ litro de leche entera. Zumo de limón. 1 cdta. de canela en polvo (opcional).


Y lo hice así: Fundí el azúcar blanquilla al fuego y repartí por el fondo y paredes del molde.

Pelé las manzanas y deseché el corazón. Las corté en trozos y las regué con zumo de limón. Las metí en el microondas a 800 W seis minutos.

Encendí el horno con calor arriba y abajo, 180º C. Introduje una bandeja y la llené de agua hasta la mitad (para que quedase cubierta la flanera hasta esa altura). Batí los huevos con tenedor en un plato, sin dejar que espumasen. Batí las manzanas con la batidora eléctrica para hacer un puré, junto con el azúcar moreno, la leche y la canela. Incorporé poco a poco los huevos.

Volqué sobre la flanera. La puse dentro de la bandeja para hacer el Baño María. Cubrí la flanera con papel de aluminio y horneé alrededor de 45 minutos. Para comprobar el punto lo mejor es presionar ligeramente con un dedo el centro del flan (cuidando de no quemarse) y si resiste la presión está listo.

Receta de mis borradores.

miércoles, 31 de enero de 2018

SALMÓN CON ALMEJAS





Desde el año pasado vengo pensando en añadir al blog recetas de mis hermanos, también de mis amigos (alguna ya publiqué) y hoy me decido a hacerlo. Empezaré con ésta que me dio Blanca, la mayor de mis hermanos. Al explicarme la receta me aseguró que no es la única que hace que está buenísima y yo lo constato. Imagino y supongo que alguna más veremos.

Llevo tiempo haciéndola, y he venido repitiéndola de vez en cuando comprobando una y otra vez lo bien que sabe ¡y cuidado! preparad pan porque queda una salsa increíble.

Las fotos de los emplatados no me acababan de convencer y siguen sin hacerlo. Por contaros a modo de anécdota, una de la veces, ya hechas las fotos, había olvidado poner las almejas. Me di cuenta cuando ya no había remedio, cero points!!! jjj.

Pero bueno, no quiero que pasen más días sin dejárosla, lo importante es lo rica que está, sumado a que no es complicada de hacer.

No traeré en este y otros casos, de haberlos, recetas de ningún famoso cocinero-a, sino de personas que como yo  simples "mortales" aficionados a la cocina, nos contenta ponerles de comer a nuestras familias día a día, de la mejor manera que sabemos hacerlo, con agrado y mucha dosis de cariño.

Por su sencillez en su elaboración y porque la mezcla de sus ingredientes consigue sacar un sabor extraordinario no quiero que quede relegada a una receta más, porque no lo es, por eso hoy verá la luz y se quedará entre mi recetario para los que quieran probarla, convencida de que no os va a decepcionar.
Alguna cosilla he modificado pero esencialmente sigue siendo la misma.

Gracias Blanqui, preciosa.

 
Ingredientes:

- Escalopines de salmón 5.
- Almejas ¼.
- Cebolla mediana ½.
- Zanahorias 2.
- Jerez 1 copa.
- Aceite de oliva.
- Pimienta negra molida.
- Sal.
- Perejil.


Elaboración:

Corta la cebolla pequeña y la zanahoria en rodajas no muy gruesas. Rehoga en una sartén hasta que quede la cebolla blandita. Deja las almejas unos minutos en agua ligeramente salada y luego enjuaga. Pon un cazo al fuego con un vaso pequeño de agua, echa las almejas y espera a que abran. Retira a medida que estén a un plato (acuérdate que no están muy lejos, jjj). Cuela el caldo de cocerlas con una servilleta para que no nos encontremos arenilla ( a veces pasa y arruina el plato). Reserva.

Salpimenta los escalopines de salmón y colócalos sobre la zanahoria y la cebolla, cubre con el agua de la cocción de las almejas y con el vino. Cuece moviendo la sartén en vaivén hasta que se haga el pescado y la salsa se trabe. Incorpora las almejas.


Sirve con perejil picado por encima.




miércoles, 24 de enero de 2018

CREMA DE ESPÁRRAGOS BLANCOS CON SU GUARNICIÓN



Hola a todos! A lo mejor ya ni me esperabais ¡no me lo esperaba ni yo!

A más de un mes que os dejé para tomarme unos días de descanso, vuelvo con vosotros porque me siento comprometida, de alguna manera, con mis seguidores y amigos, de éste, mi pequeño y discreto espacio.

¿Sabéis qué me ha pasado? que se me han ido agolpando multitud de temas, unos buenos, otros no tanto, que unidos a la desidia y el desencanto por continuar con el blog, han hecho que no encontrara el momento de decir: "Vuelvo".

Me he puesto a reflexionar aunque no profundamente, os digo la verdad, se me ha hecho cuesta arriba, y he decidido que, aunque sean diez, doce, quince... las personas que se interesan por lo que publico, ellas han puesto sus ganas en seguirme, se han molestado en abrir una cuenta, o simplemente han pulsado una tecla para decir que les gusta, mostrándome con este hecho su aprecio y cariño, conscientes de que detrás de cada publicación hay un esfuerzo, un tiempo, una ilusión, un deseo de compartir, personas que esperan y les alegra una recetilla nueva, amigos al fin por los que merece la pena continuar. No prometo nada, que todo es posible en la vida, pero de momento algún tiempo me veréis por aquí. Gracias chicos-as.

El otro día hablaba precisamente con una amiga sobre esto y me decía: " No, por favor, no lo dejes, aunque sea publica más espaciado ¡no sabes lo que me ayudan tus recetas! No tienes idea de lo cómodo que me resulta consultar tu página, porque me orienta a la hora de pensar en qué pongo de comer ese día, me enseña platos nuevos y además tus recetas siempre salen bien.

No ha caído en saco roto lo que me dijo, en parte estoy aquí por ella. Por eso hoy le dedico esta crema (que sé que le encantan) porque estoy segura que le va a gustar, más aún cuando vea que es sencilla, con ingredientes fáciles de encontrar, sabrosísima... Para la cena es perfecta, más que completa.

Como llegué "de sopetón" (hablando de cremas y eso, jjj) os pido unos días, mis queridos compañeros, para ponerme al corriente con vosotros.


Ingredientes: (2-3 personas)

- Espárragos blancos en conserva (medianos de grosor) 200 gr.
- Puerro (grande) 1,
- Mantequilla 1 cda, sopera (se puede suprimir).
- Aceite de oliva (he puesto Aceite con azafrán y ajo de La Melguiza, podéis poner otro) 4 cdas.
- Patatas 2 pequeñas.
- Huevo cocido.
- Jamón serrano en taquitos.
- Caldo de la conserva de los espárragos.
- Agua 300 ml.

Elaboración:

Lava el puerro y trocea menudo (corta y reserva unos aros de la parte verde próxima a la blanca, sin desarmarlos). Pela y lava las patatas y córtalas en trozos no muy grandes. Trocea los espárragos escurridos de su agua, guardando ésta para después.

Pon al fuego una cacerola con la mantequilla y tres cdas. de aceite. Funde a fuego medio e incorpora el puerro, los espárragos y la patata. Salpimenta un poquito. Rehoga hasta ablandar el puerro.

Cubre con el caldo de la conserva, más el agua. Cuece hasta que la patata esté blandita (si ha consumido mucho líquido pon algo más de agua cuidando que no quede excesivamente aguada, es una crema).

Tritura y cuela para conseguir una textura más fina.



Saltea juntos el jamón y los aros de puerro en la otra cda, de aceite. Gira con cuidado los aros para hacerlos por el otro lado. Espera que el jamón haya cambiado de color.


Sirve la crema caliente guarnecida con el jamón, el puerro y unas ruedas de huevo cocido. Decora con unas gotitas del aceite sobrante de haber rehogado el jamón.



miércoles, 20 de diciembre de 2017

PASTEL CAKE DE TRUFA AL AMARETTO




 

Me gusta dejaros con buen sabor de boca y como la mayoría sois de chocolate no hay mejor manera que ésta.

Vuestra mesa lucirá espléndida con un pastel como el que ahora os voy a contar.

A algunos os extrañará que no lleve harina ni levadura. Se trata de dar aire bastante a la masa para que sea lo suficientemente esponjoso que crezca en el horno por sí mismo. Las mezclas hay que hacerlas cuidándolas para no bajar el preparado, con mimo, suavemente, lo conseguiremos. Mientras está en el horno debe mantenerse cerrada la puerta, al menos media hora. Lo hornearemos al baño María poniendo el recipiente sobre la bandeja llena hasta la mitad del molde, de agua caliente. Hay que tener cuidado pues al abrir la puerta del horno saldrá vapor y podemos quemarnos.

En este caso he añadido Amaretto, pero si no es de vuestro gusto podéis poner brandy, ron, o licor de naranja.

Después del horneado lo dejaremos dentro reposar diez minutos y luego ya podemos retirarlo para enfriar.


¡Ahora sí! ya os dejo. Nos volvemos a ver muy pronto.

Os doy las gracias amigos-as por estar ahí, muy manida la frase, pero es verdad, sin vosotros no tendría sentido este blog.

Deseo que tengáis unas fiestas muy felices y que el año próximo os traiga lo que este año no ha podido ser. No perdamos la esperanza.

Si existe algo que desestabiliza a las familias, y hace que se fracturen, se resiente la sociedad que es el cimiento de la humanidad y sin sociedad se extinguirán las familias. Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.


Muchos besos para todos.



 

Ingredientes:

- Chocolate Lindt 70 % cacao 200 g.
- Huevos L, a temperatura ambiente, 3.
- Azúcar Demerara (o moreno) 50 g.
- Nata 35 % 125 ml.
- Amaretto 40 ml.





Elaboración:

Prepara un molde untándolo con mantequilla (o spray desmoldante), fondo y paredes. Cubre la base con papel vegetal.

Enciende el horno a 180 ⁰C.

Introduce la bandeja de horno con agua para que se vaya calentando.


 



Funde el chocolate, troceado, sobre el fuego en un bol, debajo del que pondremos agua en otro recipiente. El agua no debe tocar el fondo (baño María), o en el microondas dando intervalos de un minuto y removiendo entre uno y otro.





Monta con varillas eléctricas los huevos con el azúcar hasta que la pasta se vuelva blanca y esponjosa (alrededor de cinco minutos).

Cuando se haya enfriado el chocolate iremos incorporándolo a la pasta de huevos en forma de hilo y sin parar de batir con las varillas.

Monta la nata muy fría y después añade suavemente el licor. Mezcla la nata con el preparado anterior.



Vierte en el molde rasando con cuidado. Da unos golpecitos secos sobre la encimera para nivelar.

Pon el molde en la bandeja que contiene el agua, que debe estar ya caliente, Comprueba que el nivel de agua llega hasta la mitad del molde. Si falta añade más agua caliente. Cuida de no quemarte con los vapores.


Hornea 40-45 minutos. Vigila que no vaya a quemarse, si temes que se tueste demasiado coloca papel de aluminio encima. Apaga el horno cuando compruebes que el centro del pastel presenta resistencia al tacto. Deja diez minutos dentro del horno con la puerta entreabierta. Pon en la encimera para que acabe de enfriar. Desmolda cuando esté frío. Conserva en el frigorífico. Antes de servir espolvorea con azúcar glas y decora con fresas, o frutos del bosque.





lunes, 18 de diciembre de 2017

ROTI DE TERNERA EN ASADO





Acabo por esta temporada del blog con las recetas saladas de Navidad y no quería despedirme de vosotros sin dejaros una tan tradicional como ésta, con "mucho peso". Hay bastantes familias que eligen ponerla en Nochebuena ateniéndose a la costumbre, y como os refería en una entrada anterior,  prefieren ir a lo seguro, que no apostar por comidas novedosas y arriesgadas. Saben que será un éxito porque siempre lo ha sido, mejor no complicarse. Habría seguido estando presente en mis cenas navideñas si no fuera porque decidí hace años ser prudente y no cargar los estómagos más de lo necesario. Sin embargo, os valga o no (podéis ser de mi misma opinión) quiero que dispongáis de la receta, para éstas y otras ocasiones. Merece la pena y no sólo para Navidad.

Ingredientes:

- Roti de ternera 1’2 kg.
- Zanahorias 3.
- Cebolla 1.
- Ajos 1 + 2.
- Aceite de oliva.
- Harina.
- Pastillas de caldo de ternera 2.
- Vino blanco 1 vaso.
- Brandy 1 copa.
- Tomates de pera maduros 2.
- Laurel 2 hojas.
- Pimienta en grano.

Elaboración:

Pon en la olla exprés el aceite de oliva y dora en él uno de los ajos. Retira y añade la carne dorando por todos lados. Espolvorea de harina. Agrega la cebolla en cuartos, las zanahorias peladas y en trozos grandes, los dos ajos restantes con su piel, el laurel y unos granos de pimienta. Rehoga salteando unos minutos. Incorpora los tomates pelados y troceados.


 

Añade el vino y deja un par de minutos hervir a fuego fuerte para reducirlo. Incorpora el brandy, las pastillas de caldo y dos vasos de agua. Tapa la olla y deja media hora a fuego medio-bajo (que no pierda la rotación la válvula). Destapa para comprobar que aún tiene suficiente líquido y giras del otro lado la pieza de carne para que se haga por parejo. Deja hervir media hora más.




Destapa, retira la carne y tritura la verdura,( aparta el laurel y quita la piel a los ajos) reservando algunas zanahorias. Corta en rodajas las zanahorias reservadas y devuélvelas a la salsa. Retira la malla cuando la carne temple, y ya fría, corta en láminas parejas.


Sirve la ternera acompañada con la salsa caliente y la guarnición elegida (patatas fritas, guisantes, champiñones...)



sábado, 16 de diciembre de 2017

PAVO CON CIRUELAS





Os propongo un plato para Navidad sabroso, barato, fácil, rápido, limpio... Si os gusta el pavo aquí tenéis una manera especial de cocinarlo.

Pocos son los que arriesgan y vamos siempre a lo conocido y que durante años sabemos sale bien. Unos aperitivos que generalmente son de marisco, algunos canapés, si acaso una sopa y por último un pescado o carne. En algunas casas ya reducen las cantidades y optan por comer prudentemente. Hay quien prefiere tomar pescado por aquello de no abusar. En algunas familias sí se ha tomado conciencia, pero son días de fiesta y todo está perdonado: "La ley del pobre, reventar antes que sobre" jajaja. Pero sobra, claro que sobra, jajaja, ya nos encargamos nosotros de que así sea.

Vamos a ver qué me decís de esta receta. A mí me parece de fiesta. Está muy rica, de verdad. Se puede preparar de un día para otro y queda fenomenal. Cuando la salsa ha reposado, el jugo de las ciruelas pasas se integra en ella y la tiñe de color castaño, aportando un sabor acaramelado y de avellana. ¿Qué os digo más para que no la olvidéis?

Estos día publicaré más de continuo para que no se me acumulen en borradores recetas que son más propias de Navidad.


Ingredientes:

- Chuletas de contramuslos de pavo 600 g.
- Mantequilla 30 g.
- Ciruelas pasas sin hueso, 20.
- Puerro, 1.
- Zanahoria, 1.
- Caldo de ave 300 ml.
- Harina 1 cda, rasa.
- Pimienta negra recién molida.
- Sal.
- Arroz blanco (como guarnición).

Elaboración:

Dos horas antes de cocinar sumerge las ciruelas en agua caliente

Salpimenta la carne y dórala ligeramente por las dos caras en la mantequilla fundida (a fuego medio para no quemar la mantequilla).

Limpia, pela la verdura y corta en pequeños trozos el puerro y en rodajas finitas la zanahoria. Añade a la sartén y rehoga un par de minutos. Sigue todo el tiempo cocinando a fuego medio. Agrega la harina y da unas cuantas vueltas. Incorpora el caldo de ave removiendo para que se disuelva e integre la harina. Añade las ciruelas y cuece unos minutos más.



Apaga el fuego y deja que repose. A la hora de servir vuelve a calentar cuidando que no se agarre.




jueves, 14 de diciembre de 2017

SOPA DE ALMENDRAS






Hay quien no sabe aún si poner sopa o no en las noches clave de esta Navidad. Pienso que es una buena idea empezar con algo que nos reconforte, después de haber picoteado alguna cosilla con los aperitivos. No se trata de llenar hasta el borde los platos, cosa que me parece de mal gusto, baste con que demos un respiro al estómago para luego pasar a un plato más contundente y principal. Si tenemos con nosotros, afortunadamente, a personas mayores eso va a ser lo que ellos más agradezcan y si la toman nos quedaremos tranquilos porque han cenado bien. Cuando me siento a comer esas noches pienso ante todo en los niños y los mayores, no lo puedo remediar.

Hoy he querido subir al blog una sopa por excelencia tradicional. Pero no, no os vais a encontrar con la clásica sopa de nuestras abuelas. Esta tiene unos toques personales que la hacen más moderna, pero no menos buena, digamos que diferente.

Para hacerla empleo tres texturas de almendra que os será facilísimo encontrar en el mercado ya dispuestas para usar. Así es que de complicación nada.

Siempre un esmerado fondo para conseguir todo el sabor. Un buen caldo de gallina o ternera es el indicado para esta sopa. Si por la cuestión que sea no lo hacéis casero, también lo encontraréis en el súper, hay caldos estupendos.

El aspecto que presenta esta sopa es de cortada, pero acostumbraos a que es así, es su particularidad especial, a menos que trituréis todo y la paséis por un tamiz, a vuestra elección. En ese caso no tiene mucho sentido poner tres texturas y esa es la gracia de ésta.

"Como guinda del pastel" hoy la sopa, o crema, no llevará nata, ni otra crema más o menos light, las sustituiré por leche de coco. Ya veréis lo bien que le sienta a la almendra. De un día para otro es única.

Ingredientes para 4 personas:

- Caldo de gallina o ternera 1 litro y ½.
- Almendra molida 125 g.
- Almendra en cubitos 125 g.
- Almendra laminada (al gusto).
- Taquitos de jamón serrano 90 g.
- Cebolla ½.
- Clavo de olor, 1.
- Nuez moscada rallada 1 cdta.
- Tomillo fresco unas hojitas.
- Azafrán en hebra.
- Leche de coco 200 ml.
- Sal (no suele ser necesaria).

Elaboración:

Pon el caldo a calentar con el jamón, la media cebolla con el clavo, la nuez moscada, el tomillo y la almendra molida.




Cuece despacio quince minutos removiendo de vez en cuando. Añade el azafrán y la almendra en cubitos. Mantén cinco minutos más al fuego. Retira la cebolla y el tomillo.

Añade la leche de coco y disuelve. Tuesta con mucho cuidado la almendra laminada en una sartencita, sin parar de moverla y a fuego bajo pues se quema con facilidad.




Sirve caliente con la almendra laminada por encima.




domingo, 10 de diciembre de 2017

CARLOTA TOSTADA DE QUESO GOUDA





Estos días de ajetreo navideño son uno de los momentos del año en los que nos reunimos más personas a comer. Por eso conviene preparar cosas que "den de sí", como se dice en mi tierra, y con mucha razón. Y puesto que nadie viene a quitarnos lo que a muchos le resulta engorroso o fastidioso, como es cocinar para un regimiento, hay que arreglárselas para que de una tacada salga algo que satisfaga los estómagos de todos, pero si además cumple la función de ser cosa rica ¡mejor todavía!

Llenar lo que se dice llenar, llena, pero no me preguntéis qué tiene que gusta tanto, a parte de los ingredientes que son de lo más cotidianos, por deciros algo.

Para hacer la carlota he usado un molde con estas medidas:

Medidas del molde: 24 cm largo.
                               18 cm de ancho.
                                 5 cm de alto.

Ingredientes:

- Rebanadas de pan (he utilizado hogaza de semillas) para cubrir el fondo, paredes y cubierta.
- Mantequilla.
- Queso Gouda fresco 350 g.
- Huevos L, 3.
- Nata de cocinar 200 ml.
- Orégano, albahaca fresca y pimienta blanca en polvo.
- Ajo en polvo 1 cda.
- Cebolla en polvo 1 cda.
- Sal.

Elaboración:

Prepara el molde untando mantequilla por el fondo y lados.

Adapta el pan, cortándolo, y cubriendo fondo y lados. Rellena los huecos con pedacitos de pan, si es necesario.

Bate los huevos, añade las especias, el ajo y la cebolla en polvo. Sala con discreción.

Ralla el queso y lo incorporas. Añade la nata. Mezcla.

Vierte en el molde y rasa. Tapa con más rebanadas y distribuye algunas nueces de mantequilla por encima y unos trocitos de albahaca.


Introduce en el horno precalentado a 180 ⁰C. Hornea media hora aprox. En este tiempo debe haber cuajado el relleno y el pan debe haber quedado doradito y crujiente.
  

 
  



Vuelca sobre una bandeja y deja enfriar. Corta en láminas de mediano grosor para servir.






 Consejos:

Si ves que se tuesta en exceso durante el horneado cubre la superficie con papel de aluminio.


Es conveniente tenerla preparada a falta de hornear para que mantenga su textura hasta servir, pues si la mantenemos mucho tiempo se reblandecerá el pan y deslucirá algo. En el caso de que sobrara se puede poner unos minutos a gratinar.