¡Hola, Bienvenidos!

¡Hola amigos!


Me llamo Alicia. Os abro encantada las páginas de este blog. ¡Bienvenidos!

La cocina para mí es entretenimiento, un motivo para relajarme, expresarme, experimentar y hacer disfrutar a quienes prueban mi comida; incondicionales mi familia y amigos (siempre muy agradecidos), tengo motivos para poner pasión en cada uno de los platos que hago, ojalá logre transmitírosla.


Lo dedico a mi madre.

miércoles, 23 de mayo de 2018

SEPIA EN SU TINTA AL ESTILO DE SICILIA






Siguiendo en la línea de introducir vinos en la comida, hoy os traigo una receta con un ingrediente marino. A ver qué os parece.

Mucha diferencia no le encuentro con la receta de calamares en su tinta que hacemos en España, supongo que más bien será por el vino tinto que se le pone a la salsa, que como es normal será de producción local. He comprado un vino siciliano para no alejarme demasiado de la receta original, a falta de él, podréis sustituirlo por un buen Rioja. Así me voy haciendo el cuerpo para mi probable visita a la isla y podré comparar cuando pruebe este plato en su lugar de origen. Eso espero  ;)

Ingredientes:

- Sepia limpia, 500 g.
- Ajos, 3.
- Cebolla morada, 1.
- Pimiento verde, 1.
- Tomate rallado, 1.
- Guindilla seca en escamas (a falta de peperoncino)
- Vino tinto siciliano.
- Tinta de sepia, 1 sobre (se venden en la sección de congelados de muchos supermercados).
- Perejil.
- Aceite de oliva.
- Sal.
- Albahaca para decorar.


Elaboración:

En una cazuela de barro pon cuatro, cinco cdas. de aceite de oliva y rehoga los ajos, la cebolla y el pimiento verde picados.

Añade la sepia en dados más o menos parejos y sofríe. Sala, pon la guindilla y abundante perejil picado. Incorpora el tomate rallado.

Diluye en un tazón la tinta con un chorrito de vino y vuelca sobre la sepia.


 




Añade un vaso de vino, remueve y cuece a fuego medio hasta que la sepia se ablande. Cada vez que necesite salsa incorpora vino, cuidando que no se pegue.




  
Sirve caliente adornando con unas hojas de albahaca y más perejil picado.






viernes, 18 de mayo de 2018

FILETES DE TERNERA RELLENOS AL VINO DE MADEIRA





No los hago con mucha frecuencia, pero si algún día quiero poner algo especial cuenta con mi aprobación, porque sé que a todos les va a gustar.

Me apasiona usar distintos vinos para mis platos, he probado y sigo probando distintos tipos. Tal vez sea para muchos algo sutil, pero a mí cambiar de sabores me atrae y muchas veces me encuentro con una sorpresa, algo diferente y distinto a lo que estoy acostumbrada. El vino de Madeira me funciona con este guiso. He usado un semi-dulce, a la ternera le va que ni pintado. ¿Os animáis?

Ingredientes:

- Filetes de ternera de tapa.
- Fiambre de pollo en lonchas.
- Tortilla francesa.
- Aceitunas negras.
- Pimientos en conserva.
- Perejil.
- Vino de Madeira semi-dulce (Boal).
- Pimienta negra recién molida.
- Puerro, cebolla, perejil, pimientos en conserva (para la salsa).
- Pastilla de caldo Knorr.
- Aceite de oliva.
- Sal.

Elaboración:

Macea los filetes y cuadra recortando las esquinas (lo que sobra podemos usarlo para otras preparaciones). Salpimenta.

Rellena los filetes con tiras de tortilla, fiambre de pollo y morrones. Pica las aceitunas en redondeles y el perejil menudo. Distribuye por encima.

Enrolla cada filete presionando ligeramente. Sella por todos lados en un poquito de aceite y retira.




 
  



Añade algo más de aceite y rehoga las verduras troceadas (será suficiente con dos pimientos).







Después, pasa por la batidora. Si prefieres, déjala sin pasar.




Devuelve a la sartén la salsa y la carne. Vierte una copa de vino, un vaso de agua y desmenuza la pastilla de caldo. Deja que reduzca la salsa hasta su punto (si fuera necesario engorda la salsa con un poquito de harina de maíz disuelta en un poco de agua fría)  y espera que la carne se haya ablandado.




Sirve caliente con los rollitos partidos por la mitad.



viernes, 11 de mayo de 2018

BIZCOCHO TIPO ALEMÁN







He hecho bizcochos de distintas maneras, pero éste se sale de lo habitual, ya que además de seguir los pasos de un bizcocho tipo alemán, le he añadido como ingrediente un cacao fantástico traído de allende los mares. Fue un regalo, un detalle muy especial, de personas igualmente especiales.

Va para ellos mi dedicatoria de hoy. Gracias Juanjo y Yaris, con mucho cariño.


Ingredientes:

- Huevos 3 L.
- Harina de repostería 250 g
- Azúcar demerara o moreno 100 g.
- Mantequilla punto pomada 125 g.
- Cacao en polvo 2 cdas colmadas.
- Azúcar blanquilla 2 cdas. rasas.
- Vainilla en polvo 1 cdta.
- Leche 6 cdas.
- Levadura química ½ sobre.
- Pizcas de sal, 2.
- Chocolate especial postres 2 onzas.

Elaboración:

Prepara un molde redondo poniendo en la base papel vegetal e impregnando los lados con spray desmoldante o mantequilla.

Monta las claras (a temperatura ambiente) con una pizca de sal y reserva.

Antes de batir mezcla primero con una espátula la mantequilla en punto pomada con el azúcar demerara (esto es para que al meter la batidora no nos salpique media cocina, jjj, siempre pienso en decirlo y luego se me pasa) luego bate con varillas eléctricas y después incorpora una a una las yemas. Bate entre una y otra hasta que queden bien incorporadas. Añade la vainilla y mezcla suavemente. 

Enciende el horno a 180 ºC, calor arriba y abajo.

A la pasta de yemas agregamos la harina, la otra pizca de sal y la levadura cernidas, en dos veces y envolviendo (la mezcla resulta más densa de lo habitual en bizcochos). Une, por último,  las claras en dos veces.




 
Disuelve en la leche el cacao con 2 cdas, de azúcar blanquilla.

Divide la pasta en dos partes, dejando una tal cual, a la otra mitad le añadimos la leche con el cacao, incorporando hasta que se absorba (siempre envolviendo para no bajar la mezcla).







Extiende con una espátula en el molde la base de pasta blanca procurando que quede nivelada (es pegajosa). Encima pon la pasta con cacao, sin mezclar, dejando caer, y procurando repartir bien sobre la anterior.







Trocea el chocolate con distintos tamaños y los dejas caer encima, salpicados.







Introduce en el horno y mantén alrededor de 45 minutos. Presiona el centro a los 30 minutos de manera rápida y comprueba que resiste la presión, de no ser así continúa la cocción unos minutos más.

 




Después deja que repose en el horno 5 minutos con la puerta entreabierta. Saca del horno y orea.










Podéis sustituir el cacao que yo he usado por Valor. Ninguno de los dos contiene azúcar y tienen la potencia de un buen chocolate en polvo.

lunes, 7 de mayo de 2018

TORTILLITAS DE BACALAO



  


  
Seguro que os ha quedado bacalao y no sabéis cómo gastarlo aún. No tengo inconveniente en pasaros una receta que sé que os va a gustar, y que después de que la hayáis probado se os antojará más de una vez, fuera incluso de fechas clave.

Debía dejarla para el año que viene, pues son típicas de Semana Santa, pero hay quien me la ha pedido ya con la intención de no tardar mucho tiempo en prepararlas.

Aquí dejo mi receta  "para que no os perdáis por el camino".

Ingredientes:

Una taza (de café con leche) de bacalao desalado y desmigado.
Una taza (de café con leche) de harina todo uso.
1/3 de taza (de café con leche) de harina de garbanzos.
Huevo M, 1.
Una taza (de café con leche) de agua fría.
Colorante alimentario, una pizca.
Tallos verdes de cebolleta tierna, 1 cda. colmada.
Cebolleta tierna pequeña, 1 cda. colmada.
Ajos, 2.
Perejil.
Aceite de oliva.
Sal.

Elaboración:

La noche antes pon a remojar el bacalao en abundante agua fría, después de retirarle toda la sal bajo el grifo y dejarlo totalmente limpio.

Al día siguiente vuelve a lavarlo debajo del grifo y lo desmigas a conciencia eliminando pieles y raspas.

En un cuenco pica fino los tallos, la cebolleta y los ajos. Añade el huevo, bate. Incorpora el bacalao y el perejil. Agrega las harinas.

Vierte el agua y haz una papilla salando prudentemente y pon el colorante. Mezcla.

Tapa el cuenco con film y lo metes en el frigo media hora.


Prepara una sartén con suficiente aceite. Cuando esté caliente, no hirviendo, ve poniendo cucharadas de la pasta en el aceite, dejando que doren de un lado y luego del otro. Pasa a papel de cocina.


Sirve calientes.





miércoles, 2 de mayo de 2018

TORTILLA PARA CONCHA




Va pasando el tiempo y no encuentro el momento, ni nada de nada, para que Concha me acepte en su "Club de la Tortilla Perfecta". Estoy deseando que me incluya

Hay tantas tortillas en su club, que quieres sorprenderla con alguna que tenga algo diferente, pero si le mando una que ya está hecha ¡voy apañada! Es como si para tu álbum de cromos te dan uno repetido.

He pensado en muchas cosas y no me convencían, o no encontraba ese ingrediente que la hiciera distinta. Con mi tortilla no las tengo todas conmigo ¡qué va! después de decidirme por ésta lo mismo ya tiene su réplica, jjj. Total, no va a pasar nada, porque Concha es toda generosidad. Tal vez me consienta presentar otra más adelante 😉.

Bueno amiga, en tus manos queda, ya verás que de perfecta le queda un camino (soy poco vacilona) pero que de completa le sobran ¿tres pueblos? jjj, eso se ve, no lo podemos negar.

Si queréis aprender mil y una maneras de hacer estupendas tortillas, de cualquier cosa, pero con mucho amor, no dejéis de pasar por su blog, os lo recomiendo.


Ingredientes:

- Ajos tiernos, 2 manojos.
- Espárragos verdes, 1 manojo.
- Champiñones grandes, 4 (primos hermanos de tus Portobellos).
- Taquitos de jamón serrano.
- Gambitas arroceras, un puñado.
- Huevos, L, 7.
- Aceite de oliva, 6-7 cdas.
- Pimienta negra recién molida.
- Sal.


Elaboración:

Limpia los ajos tiernos, quita las raíces y la primera capa externa. Lava los espárragos y trocea parejo. Corta un trocito del pie de los champiñones y pélalos (yo lo hago así, a mi manera). Limpia las gambas.


Rehoga brevemente los ajos tiernos cortados en rodajas y enseguida incorporas los espárragos, todo a fuego medio, moviendo de vez en cuando hasta que se ablanden un poco. Después añade los taquitos de jamón y sigue rehogando. Por último agrega los champiñones en dados, no muy grandes. 



En tres minutos, más o menos apartas la sartén del fuego y vuelcas en un cuenco dónde has batido, (no mucho) los huevos, a los que has añadido un poquito de sal y pimienta. 

En una sartén (buena, eh!!! de las que no se agarran), pincelada ligeramente de aceite, "entretente" en colocar en círculo las gambas. Pon al fuego y vierte con mimo, usando un cucharón, sobre las gambas el batido de huevos.


A fuego bajo, cuaja la tortilla, no le des la vuelta hasta asegurarte que ha cuajado bien la parte de abajo. Vuelve con un plato o tapadera y hazla por el otro lado. Cuaja a tu gusto y sirve.







¿Veis al trasluz las gambitas?





viernes, 27 de abril de 2018

CHURROS SIN GLUTEN Y LA HISTORIA DE UN EXPERIMENTO






Cada día se ve afectada más población por la intolerancia a esta proteína. No obstante hay quien se empeña en eliminar el gluten de su dieta sin tener problemas de intolerancia; no nos engañemos, el gluten no es una sustancia dañina, todo lo contrario, es buena porque proporciona nutrientes que nos benefician.

Ahora, si nuestro organismo la rechaza provocando malestar digestivo y otras sintomatologías es conveniente que nos vea un especialista médico y sea él quien diagnostique.

Os contaré que fue fruto de una casualidad que me salieran estos churros. 

Siempre que voy al súper, y no voy con prisas, miro aquí y allá y por eso descubro cosas nuevas con las que ampliar recetas en mi cocina.

Aquel día me topé con una harina sin gluten, diferente. Un mix de harinas, que no había visto antes.

Por entonces mi hija tenía un tratamiento temporal y no podía tomar gluten. Sabía que podría sacarle provecho y la compré.

Y llegó el día en el que decidí preparar pizzas para la cena. Para nosotros las de siempre. Usaría ese mix para que ella pudiera también cenar pizza. Seguí las instrucciones del recetario que trae el paquete para no fallar. Con los ingredientes indicados me daba para dos pizzas, me sobraría seguro.

Os diré que no es la típica masa de siempre, es pegajosilla y no muy fácil de manejar por esta circunstancia. Nada que no solucione el aceite de oliva ¡A untarse las manos con él y listo!

¿Qué hice con el resto de la masa que me sobró? La envolví en film y la puse en el frigo, pensando en que la usaría la noche siguiente. No iba a poder ser, así que decidí en la mañana que la gastaría fabricándome: ¡¡¡ unos churros !!!  ====experimento====

Una vez que los hice (lo veía venir jjj, iban de prueba jjj) comprobé por su aspecto que no eran los más maravillosos del mundo mundial ¡qué hechuras! jjj. Pero ¡Ayyyy! ¡Cómo estaban! ¡Hummmmm! Hice foto para que quedara un vestigio de ellos. Aquí la veis. Salvé por pocas la muestra, ya que me quedó una mala y única foto. 

Para hacerlos fui cogiendo pegotitos de masa más o menos parejos, estirándolos, sin presionar, sin apenas desgasificar, con las manos untadas en aceite de oliva y los dejé caer blandamente sobre aceite abundante y caliente. Eso sí, "cada uno de su padre y de su madre" ¡pero mirad el interior! ¡qué maravilla! con una capa crujiente, tostada ¿Podría perfeccionar las formas?

Lo volví a intentar y ya los segundos churros los hice más parejos, teniendo la precaución de seguir los mismos pasos. Con mimo, sin apretar la masa, dejando libre su interior. Aquí tenéis la foto (foto de arriba del todo), me animé tanto que hasta me puse un chocolate.

Los terceros llegaron con la churrera. La saqué de la estantería y pincelé su interior con aceite para facilitar la salida de la masa.

Este fue mi experimento, contado tal como pasó. Si decidís probarlos seguid mis consejos para no fallar.




Ingredientes para dos pizzas medianas:

- Harina Gallo Mix sin gluten 192 gr.
- Levadura seca de panadería (fermipan, sin gluten) 5 gr.
- Sal ½ cdta.
- Azúcar 1 cdta y media.
- Agua tibia 150 ml.
- Aceite de oliva 12 gr. + para manejar la masa.





Elaboración para hacer pizzas:

En un cuenco pon los ingredientes secos y mézclalos con una cuchara de madera.

Añade el aceite y mezcla nuevamente.

Vierte el agua templada y haz una masa evitando grumos.

Tal como queda (sin bolear) cubre con un paño el cuenco y colócalo sobre otro cuenco con agua tibia. Mételo así,  dentro del microondas (apagado) alrededor de una hora-hora y media.


Masa fermentada.

Divide la masa en dos o cuatro porciones, según quieras de tamaño.

Yo puse sobre la bandeja de horno papel vegetal y ahí extendí la pizza. No sin ayudarme con el dorso de una cuchara untado de aceite de oliva (ya dije que es pegajosa).

Si vas a hacer pizzas con esta masa procede como si fuera una normal de trigo y pon sobre ella lo que gustes. Luego la horneas a 220 ºC hasta que se cocine.

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Para hacer churros, pon la masa en un cuenco y cubre con film, guárdala en el frigo hasta la mañana siguiente que ya podrás hacerlos.

Os aconsejo la churrera.





viernes, 20 de abril de 2018

POLLO EN ASADO






Ya os decía en Instagram que es una receta tradicional. En todas las casas de España se cocina este plato aunque cada uno lo hace a su manera. Estoy convencida de que lo habéis comido montones de veces y también me consta que con distintos ingredientes y procedimiento de los que yo suelo emplear.

Dentro de esos platos que consideramos tan nuestros, no había reparado todavía en que había un hueco en mi blog para él, así que aquí os lo dejo por si a alguien le apetece probarlo.

Lo dedico a mi hijo a quien le entusiasma y lo disfruta plenamente cuando viene a casa, para que cuando un día se ponga a hacerlo se acuerde de su madre que se lo hacía con especial cariño.

Ingredientes:

- Pollo limpio, sin piel y troceado, kilo y medio.
- Zanahorias grandes, 2.
- Cebolla ½.
- Ajos, 3 dientes.
- Tomate rojo, 1 grande.
- Pimiento rojo, 1.
- Vino blanco, tipo Jerez, 1 vaso.
- Caldo de carne Knorr, una pastilla.
- Laurel, 2 hojas.
- Colorante alimentario.
- Pimienta en grano.
- Aceite de oliva.
- Sal.

- Patatas fritas a cuadritos.

Elaboración:

Dora el pollo en un fondo de aceite, con un poquito de sal. Retira el aceite, añade agua (no demasiada) a la cacerola y pon en ella la cebolla, el tomate (entero y con la piel), los ajos sin pelar, el pimiento cortado en dos y sin semillas, las zanahorias peladas y en trozos no muy pequeños, el laurel, la pimienta en grano, la pastilla de caldo, el colorante y el vino.



Deja hervir el conjunto hasta que se ablande la verdura, sin que llegue a deshacerse. Retira la verdura a un plato y quita la piel al tomate y a los ajos. Tritura (con vaso colador) toda la verdura (excepto las zanahorias) con un poco de caldo de la cocción. Devuelve a la cacerola lo triturado.



Cuece unos minutos más para integrar los sabores y que el pollo quede tierno. Comprueba la sal. La salsa debe quedar en su punto de espesor.

Mientras se hace, fríe las patatas y ponlas doradas. Sirve el guiso con las patatas recién fritas.




lunes, 16 de abril de 2018

ESPÁRRAGOS AL AJILLO





  
Es tiempo de espárragos. Los entendidos dicen que los de abril para mí, los de mayo para mi amo, y los de junio para ninguno. Claro, que teniendo en cuenta el tiempo que tenemos este año, a saber el comportamiento que han tenido las plantas, nos tiene "a to quisque" despistados. El caso es que ya están aquí y es momento de aprovechar este manjar.

Hoy os traigo otra receta de mi madre, que la hacía con cierta frecuencia cuando llegaban las fechas apropiadas. Si me remonto a lo lejos recuerdo que se los traían a casa en cestas de mimbre algunas mujeres vendedoras que los buscaban por los campos. Aquellos eran los típicos silvestres, finos, con cabeza violeta y amargos. Los auténticos y más apreciados. Después fueron llegando cada vez menos, era difícil encontrarlos. Ni que decir tiene que los niños no comíamos espárragos, era cosa de mayores.

Pronto empezaron a cultivarse a fondo y su consumo se extendió ganando terreno, y para mí que los mejoraron, consiguieron un híbrido más cercano a mi paladar, yo no participo mucho de tanto amargor (es cuestión de gustos y ahí no entro, cada cual es libre de elegir).

Al principio, cuando ya mi madre pensó que era momento propicio de dárnoslos a probar, no creáis que me hacían "mucha gracia", ella seguía insistiendo y nos los ponía de mil maneras,  en sobrehusa, en tortilla, en sopa, al ajillo...  En casa se comía verdura y allí no había excusas para rechazarla.

Y... como son las cosas, llega el día en que hasta te gustan. Ahora me encantan. Estaría muy mal que no os contara de qué va esta receta, porque está deliciosa.

  

 
Ingredientes:

- Espárragos, 2 manojos.
- Ajos, 3 medianos.
- Rebanadas de pan del día anterior, 3.
- Pimentón, 1 cda. colmada.
- Vinagre de Jerez ½ vasito.
- Agua.
- Aceite de oliva.
- Sal.



Elaboración:

Lava bien los espárragos y trocéalos parejos. Desecha los cabos duros.

Sofríelos en cuatro cdas. de aceite, a fuego no muy alto, hasta medio reblandecerlos, con un poco de sal.

A medio reblandecer los espárragos incorpora el pimentón y rehoga unos segundos nada más para que no se queme.
   

Remoja el pan y estruja, pela los ajos y quítales el germen. Ponlos en el vaso de la batidora. Añade el vinagre con un poco de agua y tritura bien.


Incorpora el majado y añade algo más de agua que deje cubiertos los espárragos. Sala a tu gusto (cuidado que cogen mucho la sal). Deja hervir a fuego medio hasta que la salsa se haya vuelto brillante y aterciopelada.

Sirve bien caliente. Ahhhh! le sientan de maravilla los huevos fritos.




viernes, 13 de abril de 2018

GALLETAS DE HARINA DE ARROZ Y TÉ MATCHA







El siete de enero pasado hice estas galletas usando por primera vez harina de arroz. Como quise que fueran diferentes a las que normalmente hago introduje el té matcha, ya sabéis que tenía un botecito, regalo de mi hija, y como a veces me pasa lo que a Cuca, me siento obligada a gastar lo que en la despensa amenaza con "quedarse a vivir".

Estas galletas han sido una buena idea para los que no pueden tomar gluten. Con unas cosillas de aquí y de allá, unos cortadores bonitos y mucha expectación por ver el trabajo terminado, esperando sentirme satisfecha, no me cabe duda de que volveré a repetirlas.




Ingredientes:

- Harina de arroz, 200 gr.
- Té matcha, 40 gr.
- Mantequilla fría, 100 gr.
- Huevo L. 1.
- Bicarbonato sódico, 1 cdta.
- Sal, una pizca.
- Aroma de vainilla, Dr. Oetker, un botecito.
- Zumo de limón, 1 cda, sopera.
- Fideos de chocolate Valor, 1 cda. colmada (se los puse pero no hice foto, se me pasó ).





Elaboración:

En un cuenco amplio pon todos los ingredientes, no es necesario batir el huevo. Desmenuza entre los dedos la mantequilla, y sin amasar demasiado ve integrando los ingredientes hasta amalgamarlos, no es preciso que la mantequilla quede perfectamente integrada. Añade los fideos de chocolate.

Forma una bola, tapa con film y mete la pasta en el frigo alrededor de una hora.

Extiende la pasta entre papel vegetal con un rodillo. Da un grosor de aprox. medio centímetro.


Con tu cortapastas elegido forma las galletas, colócalas sobre papel de horno en la bandeja y las decoras como gustes.


Con el horno precalentado a 180 ºC, hornea las galletas 10-12 minutos. Deja que enfríen en la bandeja y luego pásalas a una rejilla para orearlas.